Este fin de semana fue genial. Hacía tiempo que no tenía la sensación de habérmelo pasado al 100% en el mismo finde.
Viernes fiesta con amigos y compañía estupenda. Y el sábado sesión de paintball: resumen de daños, un moratón en el glúteo y dos chichones.
A pesar de mi ritmo frenético (como echo de menos una peli en el sofá) sigo en pie, con mucho energía y con muchas ganas de que llegue este finde, para ir a las fiestas de mi barrio, donde veré gente que solo veo en esas fiestas, estaré feliz, y bailare mucho a ritmo de música que escuchaba en mi adolescencia.
En estas dos semanas he descubierto que la ilusión es transitoria proporcionalmente al tiempo y la gente, y estoy aprendiendo a controlarla, pero a veces se me escapa de las manos (un poquito)
miércoles, 7 de octubre de 2009
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